¿Qué pasa cuando te aguantas las ganas de ir al baño?


Todos hemos pospuesto una visita al baño para terminar alguna tarea o porque en ese momento es imposible o poco práctico. También hemos escuchado que es malo para la salud, pero qué tan cierto es esto.

Tener la sensación clara de una necesidad de orinar y posponerlo rara vez es un problema. El problema aparece cuando lo hacemos con frecuencia y por largos periodos de tiempo. Los principales riesgos son a largo plazo y son retención urinaria (la vejiga no se vacía completamente) y el riesgo de una infección.
Personas, cuyo trabajo es impide ir al baño, como los choferes de transportes están en
¿Puede romperse la vejiga? La respuesta es sí, sí puede rasgarse si se excede su capacidad y su elasticidad. Sin embargo, no es un tema del que debemos preocuparnos porque se han registrado muy pocos casos y en la mayoría de ellos intervienen factores como la pérdida de la sensaciones que nos indican la necesidad de ir al baño.
Si, por otra parte, pospones la defecación, podría haber más problemas y son más comunes. Lo normal es ir al baño de una a tres veces al día, pero también es común (y saludable) si sientes la necesidad cada dos días o incluso tres.
Si pospones conscientemente ir al baño porque no es conveniente, cómodo o no puedes por otras razones sociales, podrías favorecer el estreñimiento y la disfunción de los músculos que intervienen. Las personas que por sus actividades no van al baño con la frecuencia que su cuerpo les pide pueden desarrollar hábitos poco saludables que con el tiempo resulten en estreñimiento crónico y otros problemas.
Con información de la Rev. CorpoSano
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